Neurona, yo?

Me propongo escuchar -ME más y es que el problema de mantener “mente abierta”, es que toda opción es buena o al menos considerable. Y les juro, vivo confundida. Pero muy en el “fondo” uno sabe lo que debe de hacer.

El primer libro que leí cuando tenía 8 años era de psicología. Y me encantó. Estaba convencida de que todos debían de saber lo que en ese pequeño libro, que la escuela nos obligaba a leer, acababa yo de aprender y cómo esta información nos salvaría la vida. Pero primero que nada quería convertirme en Ingeniera, como mi papá. O todo menos psicóloga porque dicen que esos se mueren de hambre. Seis carreras truncas y 19 años después, entendí que siempre lo mejor si era psicología. Y mira mamá, no me he salido 🙂 ni quiero.

Yo no sé que sucede en esto de negarme. Creo que el inconsciente me ha salvado siempre de mi peor enemiga, yo. Y aun así heme aquí, durmiendo para no comer y a 5 semanas de mi 3era competencia fitness en la vida. Aquí sin aun saber si en verdad disfruto esto o son lecciones aprendidas.

Lo que sí sé es que el tiempo aclara las ideas, que no hay miedo si hay paciencia y que debemos confiar en SER. Uno mismo, querer lo que se hace y hacer lo que se quiere. En un marco de miles de oportunidades, todas las opciones son buenas, pero no todas transmiten amor al corazón.

Una vez leí que el primer órgano que emite una “señal” al momento de tomar una decisión en cuanto a cómo nos hace sentir algo, es el corazón. Explican que al igual que el cerebro, tiene neuronas, y dichas neuronas crean las primeras conexiones al momento de percibir un estímulo que nos provoca una emoción. Una vez que el corazón decide, le transmite al cerebro la emoción a procesar.

No resulta ilógico entonces tomar ciertas decisiones según lo que nos dicte el corazón. Nos perdimos en el romanticismo y dejamos de creer… nos nublamos de razón, pero después de todo… quien va a saber mejor?

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El camino fitness empieza con un primer desplante y un libro.

A 30 días de haber retomado el gimnasio de forma seria (5 años después de haber decidido dejarlo) mi Coach me dijo que yo ya no soy normal. Creo quiso decir que dado tomaré más vitaminas de lo habitual y algunos suplementos, podría considerarme un poco más atleta que hace un mes.

Cómo hubiese querido empezar así. La realidad es que tuve que pasar por 2 o 3 rebotes después de bajar de peso y llegar al sobrepeso para reconocer que no iba por el camino correcto. Tenía un trastorno alimenticio.

El número más alto que había visto en la báscula y un ligero dolor de rodillas fue el parteaguas (después de una de las peores experiencias) para convencerme que había algo que tenía que arreglar.

Así que di un paso atrás. De la misma forma como un día caminaba hacia mi examen de cálculo integral en mi segundo semestre de telemática y al día siguiente rumbo a clase me topé con servicios escolares y me di de baja, así dejé el ejercicio y la “dieta”. Adiós al ejercicio, al fitness, al músculo y definitivamente adiós a la proteína. Ya no podía más.

Quería vivir. Ya no quería preocuparme por comer cada 3 horas, ni si perdí músculo o no, o que tantos gramos de lípidos tenía todo lo que me quería comer. Decidí que disfrutaría sin culpa todo lo que mi cuerpo me pidiera.

Y así llegó la desnutrición…

Sin embargo; la comida ya no era un tema problema sino simplemente la gasolina que necesitaba para que mi cuerpo realizara todas sus funciones de forma correcta.

Poca cosa….not.

Aprendí que el cerebro utiliza el 20% de la energía del cuerpo. Lo traduje en… si quiero ser cada día más inteligente, tengo que comer bien. Aprendí (a la mala) que si no quiero que se me caiga el cabello, debo comer proteína. Aprendí que la gravedad no perdona y que la edad es cada vez más notoria a falta de ejercicio y buena alimentación.

2 años y medio de nutrición me habían dejado claro la importancia de la suficiente y completa alimentación. Pero la mente aún no se convencía. Eso pasa, podemos saber lo que necesitamos pero hacer lo contrario. Son muchas las razones. Así que me di el tiempo de salir del nuevo trastorno (de desinterés) que estaba viviendo.

Me puse a estudiar, puesto que creía firmemente que a través del conocimiento entendería lo que es en realidad beneficioso para nuestro desarrollo. No entendería que sería de mí sino quisiera ser cada día mejor. Y estudiando curé mis heridas. Ahora entiendo porqué hago, hice y haré muchas cosas. Ahora tomo mejores decisiones. Ahora sé que casi todo se basa en emociones.

Ahora estoy a 10 semanas de competir en categoría bikini en el Mr. Quintana Roo el 18 de Agosto después de 5 años de mi última competencia. Llevo 2 años con el mismo peso y fui retomando el ejercicio. Del sedentarismo, pase por caminar a ejercicio aeróbico en casa a decidir volver a competir.

Todo es un proceso. Este es el mío y planeo seguir:)

El libro que escribo

Existe un problema de atención. Se dice que el déficit de atención es un problema cada vez más común y menos diagnosticado, por el simple hecho de que es un trastorno ya normalizado.

Según el grado de déficit que se tenga será la notoriedad, sin embargo; eso no significa que en menor grado no le ocasione dificultades en el desarrollo de actividades a las personas que lo padezcan, número cada vez mayor.

Y se representa simple y sencillamente en la incapacidad de prestar atención consciente a nuestra vida, a nuestras emociones y a las razones por las cuales tomamos ciertas decisiones. Se cree que estamos mal adaptados a la sociedad y que no podemos ver la realidad tal cual es, sino que estamos cegados por nuestras intenciones, expectativas y deseos, los cuales roban nuestra total atención al momento de experimentar un suceso.

Hasta el momento en que nos conozcamos en realidad y podamos atender a nuestro entorno sin reaccionar a él dadas nuestras emociones, sino actuar conforme a nuestras metas, al igual que aprender a sobrellevar el sufrimiento de la vida de la manera más óptima, entendiendo como son las cosas y sin emitir un juicio sino sencillamente saber sobrellevarlo de la mejor manera, podremos emprender un viaje hacia lo que cada uno de nosotros considere es el éxito, o visto de otra manera, la plenitud.

Fácil no es. El cerebro está diseñado de tal manera que nos protege de cualquier actividad que nos ocasione estrés, por lo que huye de lo que percibe como dolor o sufrimiento.

Cuando nos proponemos hacer un cambio en nuestro comportamiento, pero no creemos, entendemos o valoramos lo que estamos haciendo, el cerebro duda en realizar la acción. Esta acción: “dudar”, pone en alerta al cerebro ya que en la toma de otras decisiones simples no hubo duda y por ende no hubo un cambio en el organismo, sino hasta el momento en que queremos crear el hábito que nos hemos propuesto.

Por lo que podemos entender que todo son decisiones. Para provocar un cambio en nuestros hábitos, debemos de crear nuevas conexiones cerebrales, las cuales, a través de la repetición, se hacen más fuertes para lograr crear lo que conocemos como hábito. Una acción que llegue al punto de ser automática para nosotros.

El libro que escribimos se trata de nuestra vida y las decisiones que tomamos entorno a ella. Si pudiesemos leerlo, habría que considerar si nos llenaría de orgullo y emoción, o risa y mera resiliencia.

Prestando especial atención en nuestras experiencias y a través del conocimiento podremos conocernos, saber que nos hace felices y a qué, nos gustaría anunciar, venimos al mundo.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

La Fatiga del Cambio

THE FATIGUE OF CHANGE

 

PAULINA KAUFFMANN GONZÁLEZ

 

RESUMEN

El artículo presenta una serie de factores que en conjunto, imposibilitan el cambio consciente de actitudes que cualquier persona pudiese considerar debe realizar, para alcanzar lo que es para ellos “la vida ideal”. Integra aspectos tanto psicológicos como alimenticios, que al relacionarlos presentan un panorama tan amplio como explicativo del tema.

Palabras claves: cambio, aspectos psicológicos, actitudes, alimentación

ABSTRACT

This article presents a series of factors that together, make impossible the conscious change of attitudes which any person may consider must do to accomplish what for them could be “the ideal life”. It integrates both psychological and nutritional aspects, which by relating them presents a wide and explanatory panorama about the subject.

 

Key words: change, psychological aspects, attitudes, nutrition

 

INTRODUCCIÓN

Es indispensable considerar el cambio en cualquier punto de nuestras vidas, sobre todo en momentos en los que sabemos es necesario adaptarnos. Sin embargo, el deseo del cambio no solo se presenta en situaciones traumáticas extremas, sino también en el día a día de todas las personas que han descubierto actitudes propias que si pudiesen cambiar o mejorar, los haría sentir más felices.

El cambio sin embargo, aun siendo necesario, es muy difícil. Se conocen historias de personas lo suficientemente ya sea fuertes, afortunadas o consistentes, que han alcanzado sus sueños y han logrado demostrar lo que sucede cuando uno lucha por lo que quiere. Dichas historias no significan que no seamos todos lo suficientemente especiales para brillar, pero sí pudiesen explicar a través de la continuidad de situaciones, que más depende el cambio de un escenario completo, que de azares del destino.

En la actualidad, empieza a sonar cada vez más la ideología de salud integral, la cual no permite dejar de lado ninguno de los aspectos que conforman al ser humano para su óptimo desarrollo. Aspectos físicos, psicológicos, alimenticios, hormonales así como situacionales, conforman el escenario completo para que cualquier persona pueda en realidad emitir un cambio ante las situaciones que le afecten en la vida.

Considerando necesario conocer todas y cada una de las herramientas que puedan trabajar a nuestro favor para lograr los cambios deseados, se presenta este artículo, esperando demostrar la difícil situación en la que se encuentra la humanidad ante todo lo que lo obstaculiza para poder ser quién en realidad es.

Actualmente vivimos una situación preocupante en todo el mundo, empezando por nuestro país. Situaciones constantes de violencia y hambre proyectan un mundo de negatividad que no permiten el avance y desarrollo de las personas. “Observamos que hoy el ser humano se relaciona por lo común con su prole, desde el principio de la vida de esta hasta la madurez, de una forma antiecológica, al no satisfacer suficientemente o reprimir incluso las necesidades naturales, imponiendo conductas basadas en el miedo y la violencia, dentro de modelos familiares y escolares que priman el individualismo y la competitividad. Ello genera un sistema defensivo psicocorporal o “coraza caracteromuscular” que, si bien protege al niño del sufrimiento emocional, en la edad adulta le priva del contacto interno con sus necesidades y potencialidades naturales; entre ellas su capacidad de autorregulación, de amar y de cooperar con los demás, atrofiando a su vez el sentimiento de pertenencia o conciencia ecológica”. (Serrano, 2013)1.

El constante bombardeo de actitudes violentas ante cualquier situación, de pensamientos negativos; la preocupación por defendernos ante la vida, de poder sobresalir, son algunas de las razones que no nos permiten basar la balanza en actitudes positivas. Pues ¿Cómo podría uno recordar siquiera que se puede? Si el mundo no nos lo permite, al mantener e intensificar la violencia.

Diversas gráficas demuestran cómo a través del tiempo la violencia se ha intensificado. En los últimos años las estadísticas muestran que han disminuido las muertes, muy posiblemente esto sea a partir de la mejora en seguridad pública o incremento de la corrupción y no necesariamente por el cambio de conciencia de las personas.

Quizá a partir de esto, sea apropiado preguntarnos ¿Cómo podemos ayudar a los demás a crecer y desarrollarse para ser la mejor versión de sí mismos? Enfocándonos en lo positivo, erradicamos lo negativo. La violencia se toma en general  y en todos los aspectos en los que se pueda considerar exista violencia.

Si tomamos en cuenta que todo juega en nuestra contra para que podamos desarrollarnos y ser la mejor versión de nosotros mismos, tal vez debamos preguntarnos ¿Por qué sucede esto? Bueno, la realidad es que nadie nos enseñó a vivir y sin saber de qué y cómo estamos constituidos, se vuelve imposible explotar dicha información.

La ciencia ha permitido que el día de hoy conozcamos la constitución física de nuestro cuerpo, las funciones eléctricas del cerebro y comienza a explorar lo que conforma la psique del ser humano, razones por las cuales entendemos mejor al hombre en la historia y podemos modificar, así como idear, el presente.

“Nuestro organismo dispone de un sistema auto curativo que, entre otras muchas funciones, produce, en dosis precisas y en el momento adecuado, sustancias con propiedades antidepresivas o inmunomoduladoras. Sin embargo, y puesto que todas las células de nuestro cuerpo viven interconectadas en nuestro océano interior, los pensamientos angustiosos, de inseguridad o temor que a veces tenemos pueden interferir en la coordinación de nuestro cerebro con los sistemas nervioso, inmunitario y endocrino, alterando o impidiendo la tarea de curación. En el otro plato de la balanza, las emociones y pensamientos constructivos contribuyen positivamente en estos procesos auto curativos.” (Chopra, 2013)2

Nos dicen ahora que todo dependerá de los pensamientos. Eso suena sencillo. Sin embargo, los pensamientos suelen ser lo más difícil de controlar; las emociones nos impulsan a reaccionar como la experiencia nos permite. No es tan sencillo. ¿Por qué no somos todos emprendedores, entusiastas y exitosos? Si nuestro desarrollo tan solo constituyera del mejor esfuerzo en mantener pensamientos positivos ¿Por qué el “mejor esfuerzo” no es suficiente? ¿Por qué pesa y fatiga cambiar?

Lo primero que debemos de entender es que usualmente no nos encontramos en control de lo que hacemos, inclusive de lo que pensamos. No somos capitanes de la mayoría de nuestras reacciones ni de nuestro comportamiento. “El biólogo Bruce Lipton escribía sobre el conflicto entre los deseos de nuestra mente consciente y las “grabaciones” de nuestro subconsciente, el cual, según los neurocientíficos controla entre el 95 y el 99% del comportamiento. Desde entonces se han desarrollado técnicas, como la llamada Psych-K, que, mediante señales energéticas, permiten conectar con el subconsciente para transformar creencias que limitan o bloquean” (Sn, 2013)3. “Bloquean”, como si hubiese una pared entre nosotros y nuestras decisiones y acciones que no permiten tomemos las riendas, al grado de, en algunas ocasiones, siquiera saber que esto sucede.

Existen formas de reconocer que sucede algo con nosotros que no está del todo bien, y no es siquiera necesario tener conciencia de cómo los pensamientos negativos nos afectan, dado que dicha representación se manifiesta a nivel físico, y una vez que se vuelve físico, se convierte en un grito de ayuda. El interior se comunicará por medio del exterior.

Por señalar un ejemplo, tomemos en cuenta los cambios hormonales que vivimos las mujeres a través del tiempo. Sabemos que las mujeres tenemos ciclos menstruales los cuales funcionan en gran parte gracias a las hormonas.

“Todo lo que hagas, digas, pienses o sientas afecta a tus hormonas” (Baxter, 2015)4. Si consideramos esta información, podemos deducir que no depende únicamente de la complexión o genética de cada persona, sino también de su comportamiento en relación con su entorno, la manera en cómo se comporte su cuerpo. “El síndrome premenstrual es una señal que nos dice que estamos en un punto de desequilibrio.”4 El propio cuerpo demuestra que algo no está funcionando adecuadamente en relación a nuestras acciones, pensamientos y sentimientos.

Existe un sinfín de maneras cómo el cuerpo manifiesta un desequilibrio, en su mayoría a través de malestares, a un nivel mayor, por medio de enfermedades. Desafortunadamente, el ser humano basa sus prioridades según su necesidad, generalmente y por muchas razones, la que resulte más inmediata, por lo cual un malestar, aun siendo una manifestación de que algo anda mal, no es lo suficientemente relevante para prescindir de todo lo demás que a niveles tanto químicos como sensoriales, nos ofrecen satisfacción, de preferencia de la manera más rápida posible.

Lo anterior se manifiesta en la falta de congruencia entre lo que queremos y lo que en realidad hacemos en la vida. Escuchamos las recomendaciones básicas de lo que debemos de hacer para “sentirnos bien”, pero no nos mencionan que las mismas, son necesidades básicas para el entero desarrollo de nuestra vida. “Cuando las hormonas producen síntomas incómodos indican que algo está fuera de balance. La acupuntura, el ejercicio, la meditación  y comer según tu complexión ayudarán a aliviar los trastornos hormonales”4.
Últimamente dichas recomendaciones suelen ser la solución para básicamente todos nuestros males.

En el momento en el que una persona recibe un impacto que la motiva a cambiar su vida, decide emprender soluciones personales que lo curarán del mal que padezca. La motivación es tal, que inclusive la persona puede modificar su comportamiento por un tiempo, sin embargo, sucede algo incomprensible a simple vista que no le permite continuar. “Los pequeños cambios o las grandes transformaciones son nuestra forma de evolucionar y desarrollarnos. Es una readaptación necesaria y natural al entorno cambiante. Sin embargo, nos resistimos a menudo y nos aferramos a las seguridades del presente, por inconsciencia, soberbia, desidia o tristeza. Revertir estas actitudes nos permitirá cambiar de forma positiva”. (Rabbani, 2013)5.

Ahora conocemos que existen diferentes factores que rigen nuestro comportamiento incluso a nivel inconsciente, incluso cuando existe un deseo de cambio. La humildad tomará partido en la toma de decisiones, ya que únicamente reconociéndonos, podremos saber si tomamos la decisión adecuada a lo que sería el camino más óptimo para nuestro constante desarrollo, dado que, “Otra barrera interior que nos paraliza psicológicamente es el temor a perder el equilibrio y la estabilidad que habíamos alcanzado, a abandonar el status quo de lo conocido. Los dichos populares reflejan este tipo de resistencias con expresiones como “Más vale malo conocido que bueno por conocer”. Tan erradas estrategias de afrontamiento nos crean la necesidad de desarrollar mecanismo de defensa como la soberbia: al sentirnos cuestionados por la forma de proceder de otros, que personifican la transformación que nosotros no estamos siendo capaces de originar, reaccionamos mostrándonos convencidos de no necesitar ningún cambio.”5.

Es indispensable reconocer todos los estímulos a los que estamos ligados y por los cuales solemos reaccionar, ocupando así la energía que pudiese ser utilizada en realizar cambios en pro de nuestro bienestar.

“Conceptos como “resistencias al cambio” o de “cambiar sin cambiar nada”, esta terminología hace referencia a las dificultades que, con cierta frecuencia, tienen las personas para promover su desarrollo personal y afrontar con una solvencia creciente lo que ocurre en su entorno”5.

Se entiende entonces que no es culpa de nadie, sino más que falta de convicción para la aceptación. “A la mayoría de las personas les cuesta imaginar una evolución futura y aceptar que su situación puede ser distinta en unos años: “Creer que acabamos de llegar a la cima de nuestra evolución personal nos hace sentir bien”, asegura uno de los investigadores, mientras que pensar que el ahora es efímero nos causa ansiedad. Aceptar que vivimos en la dimensión del cambio y jugar con la imaginación a crear una realidad que está por venir pueden ayudarnos a superar la ansiedad por el futuro” (Sn, 2013)6.

Todo suena muy bien, ¿Cómo podemos empezar? Quizá por la energía.

Si hacemos un resumen de lo que hasta el momento viene siendo la vida, la manera como se constituye el entorno de ella, y el continuo bombardeo de enfocar la motivación en conseguir la supervivencia, resulta obvio que para realizar cualquier “extra” requerimos de energía. La mente, como cualquier otro órgano, requiere de energía para funcionar y requiere de aún más energía para funcionar correctamente. La nutrición se define como “El conjunto de procesos biológicos, psicológicos y sociológicos, involucrados en la obtención, asimilación y metabolismo de los nutrimentos por el organismo. La nutrición es fundamentalmente un proceso celular que ocurre en forma continua, y está determinado por la interacción de factores genéticos y ambientales”. (Vega, Iñárritu; 2010)7.

A nivel celular requerimos de forma continua de dichos procesos para funcionar. La fuente que permite que todos los procesos se realicen de manera correcta es la energía, la cual se transmite al organismo a través de la alimentación.

“La alimentación es el conjunto de procesos biológicos, psicológicos y sociológicos relacionados con la ingestión de alimentos, mediante el cual el organismo obtiene del medio los nutrimentos para satisfacer sus necesidades biológicas, intelectuales, emocionales, estéticas y socioculturales, indispensables para una vida humana plena” (Vega, Iñárritu; 2010)8.

La satisfacción de nuestras necesidades será lo que nos permita el desarrollo, ya que únicamente de esta manera nos encontraremos en la situación idónea para permitir nos conozcamos y entendamos lo que podríamos lograr, de conocer la mejor versión de nosotros mismos. Por mínimo, la versión mejor alimentada.

No es secreto que en México el factor económico arroja muy lejos de la realidad la buena alimentación de los mexicanos, y ni hablar en otras partes del mundo. Reconociendo esto y sintetizándolo con todo lo aprendido con anterioridad, resulta coherente comprender porque no todos somos como quisiéramos en realidad ser.

Es cierto entonces que la alimentación será lo que a nuestro cuerpo y mente le den lo necesario para que así, con base en un correcto funcionamiento físico, el mental y emocional pueda de igual manera desarrollarse.

Se dice que el fin último del ser humano es ser feliz. Tomando como base la idea anterior, considerando la felicidad como el pleno desarrollo, sería interesante entender de qué manera se representa a nivel físico lo que es la felicidad.  “Las endorfinas son pequeñas proteínas derivadas de un precursor producido a nivel de la hipófisis, una pequeña glándula ubicada en la base del cerebro. Conocidas también como las hormonas de la felicidad, son sustancias químicas producidas por el propio organismo muy similar a los opioides (opio, morfina, heroína) pero sin sus efectos negativos. Hay alrededor de 20 tipos diferentes de endorfinas distribuidas por todo el cuerpo, parte de ellas localizadas en la glándula pituitaria, y que son las encargadas de hacer posible la comunicación entre las neuronas.” (Bradford, 2015)9

 

RESULTADOS

Parece indispensable para un óptimo desarrollo la correcta comunicación entre nuestras neuronas. ¿Qué capacidades podríamos desarrollar de “alimentar” en todos los sentidos a nuestras neuronas?  “La producción de endorfinas puede estimularse mediante ejercicio físico, actividades de ocio, una vida relajada y una alimentación equilibrada a base de alimentos de vibración moderada, sin altibajos energéticos: cereales integrales, proteínas vegetales y pescado, semillas y frutos secos, verduras y frutas locales y de temporada, algas, condimentos  y endulzantes naturales, pero siempre cocinados de forma sensorial, atractiva y apetecible…… – El consumo regular de estos alimentos nos creará bienestar, endorfinas (sustancias que también poseemos en nuestras células, que se generan con un estado de bienestar y equilibrio interior) y una conexión más honesta y verdadera con nuestras necesidades. Así podremos escuchar más de cerca los mensajes de todos nuestros cuerpos (físico, mental, emocional) y equilibrados de forma más consciente y simple.” (Bradford, 2015)10

 Una vez más retomamos la alimentación, llevando los procesos energéticos a funciones hormonales, los cuales determinarán nuestro funcionamiento cerebral proyectándose a través de nuestro estado de ánimo y por consecuencia nuestra actitud ante las acciones que debemos realizar para alcanzar nuestras metas a través del cambio.

A falta de endorfinas y aumento de malestares, se entiende difícil conseguir la correcta actitud para modificar nuestro comportamiento en función de realizar cualquier cambio. “Todos conocemos, por experiencia propia, los efectos paralizadores de la preocupación, que puede anular nuestra capacidad de concentración y la facultad de tomar decisiones. Pero aún hay más: las úlceras, la hipertensión, las afecciones cardiacas, la artritis, el asma, el hipotiroidismo e, incluso, las caries dentales pueden ser consecuencia directa de las emociones negativas sostenidas en el tiempo, del mismo modo que lo son la frustración, la ansiedad, el miedo, el odio, la amargura, la rebeldía o la desesperación. En palabras de Alexis Carrel, premio Nobel de Medicina, “quienes conservan la paz interior en medio del tumulto de la ciudad moderna son inmunes a las enfermedades nerviosas y orgánicas”. (Sn, 2013)11

Y volvemos a empezar. Siendo la paz interior el resultado de nuestros pensamientos, sabremos como retomar el camino hacia el cambio y el conseguir alcanzar metas a través de nuestro desarrollo que nos da como resultado la felicidad o paz interior.

 

DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

La idea del cambio, puede motivarnos a considerarlo a gran escala, sin embargo; es importante comprender los factores tanto externos como internos que pueden afectar dicha decisión, los cuales nos inhabilitan en el proceso. Es ahí cuando podemos reconocer la fatiga que ocasiona el cambio.

El efecto dominó que nuestras acciones positivas generarán, dará lugar una vez que empecemos a realizarlas. Ahora sabemos de qué manera podemos empezar y ésta es: la alimentación. La buena o mala alimentación determinará en gran parte nuestro comportamiento, proyectándose en nuestro desarrollo o la falta del mismo. Reconocemos también de qué manera la falta de energía limita el óptimo funcionamiento de los procesos biológicos que determinan nuestras capacidades, tanto físicas como mentales.

Suponiendo que una persona comprende esto y empieza un cambio consciente en su alimentación, el supuesto indica que la vida de la persona mejorará gracias a su desarrollo personal, el cual conlleva distintos aspectos, tales como los emocionales, los cuales de igual manera se determinan con base en la ingesta alimenticia así como el estilo de vida que una persona lleve.

La fatiga no puede únicamente considerarse a nivel físico, ya que existe también la mental y la emocional. Aspectos que según las definiciones anteriores también se toman en cuenta al considerar la alimentación.

A partir de este primer punto a realizar y de su continuidad, se deberá entonces comprender el tema de equilibrio para todos los aspectos de la vida. Sobre todo cuando se estima se tendrá la energía necesaria y el correcto funcionamiento físico y mental para realizar todo cambio necesario, según el muy particular aspecto del cual se trate y según el concepto que tengamos de equilibrio con base en el conjunto de impresiones personales que consideremos totalitarias, para  fungir en función de nuestro completo desarrollo.

El conjunto de esta información permite considerar que cualquier persona podría, a partir de los factores anteriores, desarrollarse al punto más alto de su capacidad.

Sería interesante conocer las maravillas que pueden surgir de la mente y la actitud de todas y cada una de las personas del mundo, a sabiendas de que dichas ideas surgen de la mejor versión de cada uno, teniendo como muestra de ello su desarrollo, a través de la satisfacción de sus necesidades básicas y la propia felicidad aplicada a su vida.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Xavier Serrano. (2013). El valor de la cooperación. Mente Sana, 91, sn.
  2. Deepak Chopra. (2013). Cómo crear salud. Mente Sana, 91, sn.
  3. (2013). Técnicas para romper bloqueos. Mente Sana, 90, sn.
  4. Juliette Lie Baxter. (Octubre, 2015). ¡Ay, las hormonas! Selecciones Best You México, 23, páginas 34 – 36.
  5. Rosa Rabbani. (2013). Vencer los obstáculos para el cambio. Mente Sana, 91, sn.
  6. (2013). Contra la ansiedad, imaginación. Mente Sana, 90, sn.
  7. Vega Franco, Leopoldo. Iñarritu Pérez, María del Carmen. (2010). Fundamentos de nutrición y dietética. México, D.F.: Pearson Custom Publishing.
  8. Vega Franco, Leopoldo. Iñarritu Pérez, María del Carmen. (2010). Fundamentos de nutrición y dietética. México, D.F.: Pearson Custom Publishing.
  9. Bradford, Montse. (2015). La alimentación y las emociones. Barcelona, España: Editorial Océano.
  10. Bradford, Montse. (2015). La alimentación y las emociones. Barcelona, España: Editorial Océano.
  11. (2013). Encontrar soluciones. Mente Sana, 90, sn.

 

EstudiadaMENTE

Por mi amor a la psicología, es mi interés defenderla. Debo de empezar ahora, sino que será de mí en 3 años que me convierta en psicóloga.

El poder de la mente díficil de comprender, pues ante todo debe de empezar con humildad e ilimitada empatía. Lamentablemente las personas que no tienen la vocación de servir demuestran su falta de ética a través de las malas prácticas perjudicando la reputación de dicha ciencia.

He descubierto en la psicología fórmulas y soluciones para confrontar actitudes y sentimientos que imposibilitan el desarrollo y estilo de vida que deseo. Por lo que espero mi interpretación sea lo suficientemente asertiva para que quien se permita leer pueda aplicar los conocimientos a lo que atribuya a su vida.

Como primer punto, un poco de cómo funciona el ser humano.

Se utiliza “agente de la verdad” como sinónimo de lo que es una persona humana. Entendiendo “agente” como persona que gestiona un tema específico, habrá que reconocer la verdad como algo por alcanzar y no necesariamente como definición pasiva.

Siendo la característica principal del hombre su poder de razonamiento, entenderemos que la verdad de una persona se forja según su capacidad para razonar, lo cual resulta complicado cuando todos creemos tener la razón.
Una forma factible de resolver tal duda será el análisis y la comparación de las situaciones con todo lo que se defina deba de ser “la verdad”. Por ejemplo, si una persona dice que una televisión se encuentra prendida pero ésta no está en funcionamiento, las pruebas demostrarán que la “verdad” de la persona no es correcta, a pesar de lo convencida que esta esté.

Las situaciones diarias, entre muchas otras cosas, se desarrollan conforme a la sintaxis y al pensamiento de quienes las viven. La sintaxis consiste en agrupar en “cuadros temáticos” toda experiencia que podamos tener. Las experencias se agrupan en el cerebro de una forma similar a lo que son los campos semánticos (clasificación), por lo que por asociación, nos permitimos asumir o predecir el resultado final de cualquier situación similar a una anterior, ya que al resguardarlo dentro del mismo “grupo” o “categoría” de experiencia , el cerebro supondrá que el resultado final será el mismo. Con “pensamiento” se entenderán las representaciones mentales y definiciones (distinciones específicas) de todo lo que nos rodea.

Si proyectamos lo anterior a un ejemplo de la vida diaria, se me ocurre una persona a la que en una fiesta sorpresa le haya sucedido algo desagradable y por ende relacionará las fiestas sorpresa (representación mental) con una experiencia desagradable (definición), lo cual provocará que la persona no desee volver a vivir una. Ambas experiencias, “fiesta sorpresa” y “algo desagradable”, se registrarán en un mismo “cuadro” (sintaxis) en la memoria y la persona podrá “predecir” que en caso de tener otra vez una fiesta sorpresa, el resultado será vivir una vez más un suceso desagradable, por más que esto pueda ser improbable. Lo anterior aplica a cualquier experiencia de la vida en diferentes niveles de complejidad.

El autor Robert Sokolowski comenta en su libro “Fenomenología de la persona humana”, lo siguiente:

  • “La actividad neuronal que tiene lugar en la experiencia es una “focalización” y no un acto de imaginar o retratar”.

La definición más inmediata que encontré de focalización es: “Guiado de particulas en trayectorias preestablecidas”, por lo que entonces toda experiencia en realidad está guiada por nosotros a través de 2 factores: La energía ambiente + la energía electroquímica (sistema nervioso y cerebro).

Entiendo esto de la siguiente manera: más se desarrollan las cosas de dentro hacia afuera (focalización) que al revés (Energía ambiente). Energía ambiente se refiere a lo que decidimos nos rodea, lo que decidimos ingerir, lo de fuera. Este ambiente repercute directamente en nosotros, generando o guiando la energía electroquímica de nuestro cuerpo. Un claro y sencillo ejemplo serían los alimentos. Según uno se alimente, según lo que comamos, dependerá nuestra energía, concentración y juicio para hacer las cosas.

Ligando un poco todo con todo, esto quiere decir que a pesar de cualquier experiencia ya registrada y catalogada, una positiva energía ambiente + la focalización de la energía bioquímica, permitirá el desprendimiento de toda idea o definición crónica negativa que no le permita a uno su pleno desarrollo.

Resulta sencillo entonces, “como es adentro es afuera”.

 

BIBLIOGRAFÍA:

  • Sokolowski, Robert. (2013). Fenomenología de la persona humana. Salamanca, España. Ediciones Sígueme Salamanca.

Esos ojitos pizpiretos

La razón de mi vegetarianismo son esos ojito pizpiretos. Y no fue decisión por el “awww”, sino por el respeto a la vida, y en los ojos, sean del animal que sea, hay vida. El concepto naturista se basa en la premisa del respeto a la vida y al medio ambiente, y si eres de los que como yo cree en las energías, no cabrá duda de que un animal con estilo de vida deplorable, estrés y sufrimiento constante no pueda ser nutritivo o beneficioso.

Una serie de estudios demuestran que tanto las grasas como las proteínas animales tienen cabida en la generación de dolencias en el organismo. Ejemplos como la colagenosis y la arteriosclerosis, son fundamentos para considerar un estilo de vida más saludable y natural.

En el aspecto hormonal, y solo por experiencia propia puedo decirlo, el dejar de ingerir tejido animal ha permitido el incremento de energía en mi organismo así como han ido cesando mis cambios extremos de humor y deficiencias en mi estado emocional, sobre todo durante mi periodo. Estos cambios los atribuyo a la falta de ingesta de hormonas que se utilizan en la ganadería y la avicultura para la producción.

Existen muchos nutrientes que aporta la carne, mismos que sin duda se pueden encontrar en alimentos de origen vegetal. La justificación de una alimentación balanceada a través de la ingesta de alimentos de origen animal que involucren el sacrifico del animal, así como el consumo de alimentos procesados, no es suficiente ante la realidad del sin fin de opciones y nutrientes que se pueden consumir por medio de los alimentos de origen vegetal, manteniendo así, inclusive, una mejor y más sana alimentación.

A comeeeeeeeeeer

Y es que comer es de los placeres más ricos, así como de los peores vicios. Desde que explotó mi vanidad, al rededor de los 15 años, no recuerdo un día en que no hubiese pensado en mi dieta del día, ya fuese buena o mala. No recuerdo alguna vez que no haya sentido culpa si sabía que algo no era lo mejor para mis objetivos. En resumen, siempre fue estrés. 

Después de mi segunda y (hasta ahora), última competencia, decidí cambiar 180 grados mis hábitos alimenticios. El nuevo propósito sería comer por necesidad y placer. Adiós gimnasio, adiós a medir los alimentos, adiós a la proteína sin fin. No fue la mejor decisión pero si me permitió vivir la vida sin la constante preocupación de qué comer cada 3 horas.

De todo esto resultó que mi complexión es otra, que mi peso saludable (física y emocionalmente) es otro, que en realidad no soporto lo rígido de un gimnasio y prefiero lo aeróbico, y mi cuerpo también. De todo esto resultó mi vegetarianismo, el cual me tiene muy contenta y recomiendo ampliamente (más para mujeres), la tranquilidad de poder disfrutar cualquier alimento a cualquier hora sin sentir culpa, siempre y cuando no esté en busca de un objetivo. De todo esto resultó una mejor y más feliz yo. 

Por lo cual ahora me gustaría compartir cómo funciona para mi. Cuando buscas equilibrio debes de estar consciente de a qué esto se refiere. Si involucramos aspectos espirituales, no solo la nutrición y la actividad física forman parte de las necesidades vitales que una persona requiere para su plenitud. De esto a la salud mental, se debe de reconocer de qué manera funciona el cerebro, los tan comunes trastornos que se convierten en estilos de vida, la opacidad al vivir, la falta de vitalidad para futuras metas, son ejemplos de alarma. Y absolutamente todo comienza a mejorar si se tiene una buena alimentación. 

Equilibrio en la comida, es equilibrio en alimentos. Una combinación de todos los colores y tipos de alimento aportarán la energía necesaria, de acuerdo al tipo de persona, para las actividades que se requieran con fin de satisfacer plenamente y en totalidad las necesidades humanas. Por el otro lado, el exceso de energía sin depuracion a través de la actividad física, se traduce en ansiedad y solo va en aumento. El plato del buen comer es un ejemplo de equilibrio en la alimentación, cualquier actividad física que acelere el ritmo cardiaco es necesaria para la vitalidad. 

No requiere tanta ciencia, no hay fórmulas y el cerebro no soporta ese estrés.

Sobre la imagen corporal

De este lado del mundo la imagen se ha convertido en negocio y los que presumimos de visuales, sus clientes. Un tema tan delicado como lo es la imagen corporal y los trastornos que conlleva no puede pasar desapercibido y menos por mi. 

Después de los sube y baja, después de las competencias, después de admirar para después rechazar cada idea implementada en cuanto a lo que debe de ser la apariencia física, me encuentro una vez más en busca de ese algo que me enseñe a vivir en equilibrio y claro está, con linda figura. 

He aprendido a vivir adecuandome al mundo, he sabido reconocer el buen trato del malo únicamente por como te ves. Ridículo, cierto? Así lo creí hasta que leí el concepto de apariencia física como: “la primer fuente de información en la interacción social.” Lo cual indica que puedes contar con buena apariencia física sin en realidad contar con una sana imagen corporal, tomando en cuenta que esta es “la representación del cuerpo que cada persona construye en su mente y la vivencia que tiene del propio cuerpo”.

Lo que su servidora, psicóloga to be, quiere dar entender es que la imagen corporal conlleva más factores que solo el físico, como lo son la personalidad, la conducta y el bienestar psicológico. Cualquier alteración en la percepción de la imagen se traduce como un trastorno que afecta el aspecto conductual para con nosotros mismos. La psicología indica que cualquier conducta que derive de la percepción de la imagen será visto como trastorno. Estas son por ejemplo, el llevar un dieta exacta, la exhibición del cuerpo, los rituales (el muy vital maquillaje) y en algunos casos hasta el camuflaje. 

Considero importante conocer de dónde partimos cuando se busca el equilibrio, pues al conocernos tendremos cada vez más en cuenta el porque hacemos las cosas, y del entendimiento del origen, los pasos necesarios a seguir. Creo que cada uno conoce el nivel disciplinario que requiere para una correcta percepción de lo que cada uno puede hacer y llegar a ser, pero si algo he descubierto es que uno no llega a conocer esta parte de sí mismo sino involucra el esfuerzo, la disciplina y dedicación.

Es increíble cómo la mente puede trastornar una imagen, pero es más impresionante como la mente puede cambiar toda una vida. 

Bibliografía: 

“Percepción de la imagen corporal”, Salaberria, Karmele; Rodríguez, Susana; Cruz, Soledad. http://www.euskomedia.org/PDFAnlt/osasunaz/08/08171183.pdf

Como si no hubiésemos existido

*En mi diccionario una Verdad es: todo lo que apacigua a la razón y convence al corazón.

Por alguna razón todo nuevo plan único y excepcional empieza un lunes o un primero. Pero hoy es miércoles y quiero empezar. Mi meta es poder escribir y compartir un mensaje pues estoy convencida de que hay algo más.

En los 10 años que llevo empezando sin empezar mi “nueva” vida, 10 años de energía y coraje para “ahora sí empezar”, desconozco cuantos lunes han pasado en los que estaba entusiasmada y ya lista. Ese tan esperado lunes aún no llega. Sigo asomándome por la ventana e imagino  perfectamente el sonido del timbre, pero lo que espero no toca a la puerta.

¿Salir a buscar y trabajar por lo que quiero? ¿No era “El Secreto” y las buenas intenciones lo que me traería lo que pido? Me entero el día de hoy que uno TRABAJA por lo que quiere (no, pero en serio, por lo que en VERDAD quiere). Me entero el día de hoy que no será fácil y que vergüenza dará empezar, así como las muchas horas que llevará. Me entero hoy que las risas burlonas tomarán sentido hasta donde las permitas. Me entero hoy que dudarás y miedo habrá.

La constancia será tanto mi mejor amiga como la más perra de ellas. La fuerza de voluntad se escapará y como coneja domesticada se esconderá. Es por el nulo control de estas que es deliberadamente bajo el número de personas que siquiera lo intenta, es mucho menos el número de personas que se mantiene y ni para contar a los que lo logran, ya sea bien o mal.

Parafraseando un poco, sé que si uno está, de manera SINCERA, convencido de su verdad, deberá de compartirla y en el camino mantenerla o replantearla. Es menester no cerrarse y ver con la razón, escuchar con el corazón y sobre todas las cosas, actuar.

Si tú puedes, ¿porque yo no? Si yo puedo, ¿Porque tú no?

Pau K:)